FRAN O LA EXTRAÑA LEVEDAD DEL SER
Le comentaba yo a Fran que las cosas hay que hacerlas por convencimiento, no por impulsos no meditados que nos pueden complicar la vida a nada que nos la tomemos en serio.
Fran, que es un compañero de trabajo y no mi troylo particular me escucha con paciencia y atención aunque dudo mucho que algún día llegue a hacerme el más minimo caso a mis consejos de bazar chino,
Yo le digo que en el trabajo hay que cumplir, que lo del surf y la vida anárquica está bien para pequeñas evasiones, pero la realidad es mucho más amrga. No todo podemos hacer lo que queremos en cada momento, pero sí somos dueños de las consecuencias de todo aquello que hacemos. Lo hacemos y ya está, la suerte está llamada, pero no sabemos cuando vendrá, ni lo que nos va a deparar.
Yo le insisto a Fran que la juventud es pasajera y además tiene prisa por pasar. Una vez que dejamos de ser jóvenes la perspectiva de las cosas va cambiando. Es increíble como el vértigo de los acontecimientos se acrecienta con la edad. Llega un momento en que la sucesión rápida de las cosas nos crean una sensación de mareo de la razón que nos hace pensar en un vértigo intlectual en el que todo nos da vueltas pra no alcanzar ninguna conclusión aunque, eso sí, vemos pasar varias veces ante nosotros el principio de muchas cosas.
En definitiva, Fran, que tenemos que madurar, pero con cuidado no nos vayamos a pasar y pasemos directamente a podres.
La puntualidad dicen que es un signo de madurez, aunque hay quien dice también que simplemente los puntuales son los que se pasan la vida mirando para el reloj. Así las cosas cojamos el término medio, llevemos el reloj y mirémoslo solamente a la hora de entrar al trabajo (y también a la hora de salir del mismo), así al menos la vida nos sonreirá cuando las agujas marquen las diez y diez.
El surf como forma de vida está bien, siempre y cuando no hagas de tu vida algo plano como la tabla ni te dejes llevar por una de las mucha olas que saldrán a nuestro paso. Como buenos surfistas debemos remontar la ola y subidos en nuestra tabla (seriedad y madured) describir una transversal que nos lleve de un lado al otro de la vida mientras disfrutamos de esos segundos encima de la tabla. Eso es la vida, amigo Fran, una ola que tenemos que coger, afianzarnos en nuestra tabla y tomarma de forma que la seguridad en lo que hacemos nos permita estar el mayor tiempo posible subidos en ella. Cuando la fuerza amaine y no podamos seguir subidos en ella flotaremos placidamente en el agua con la satisfación del viaje realizado y las emociones vividas. Llega la hora del relax y de disfrutar del momento en el que nos dedicamos a rebajar el nivel de adrenalina que tenemos en nuestro cuerpo. Las emociones SI, pero el placer del descanso TAMBIEN.
Fran, yo se que te gusta mucho este trabajo, te lo digo muchas veces y se te nota como disfrutas, sobre todo cuando no paras de miarar la hora que es por que el turno se te hace eterno y tienes alguno de tus compromisos esperándote. Ya sabes, la vida aquí no es tan tranquila y a la vez desorganizada como en la India y más aún ni comparación con la paciencia y la sinprisa del Nepal. Esto es Eurpoa amigo, aquí se vive y se muere a toda velocidad, somos la civilización del reloj y del cronómetro, los relojes de sol quedan solamente para los museos.
Que Dios nos coja confesados y si no al menos con ganas de confesarnos.
Continuará Fran continuará......
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pijus magnificus -